Puede que sea un tema demasiado repetitivo sobre el que escribo, pero a decir verdad es muy difícil de superar y siempre necesito escribir lo que no puedo hablar, todo buscando una mínima sanación.
No quiero hacerme la víctima por que sé que ya no lo soy y que no necesito caracterizarme así, es un tema que quiero olvidar y poder ser completamente funcional sin que me den retrocesos de proceso y sienta que nunca he avanzado.
El abuso es un trauma que dura toda la vida, pero que confío en poder minimizar al máximo, dado que ya es suficiente duro haber tenido que madurar tan rápido por culpa de esa mierda, como para también tener que estarlo recordando toda tu vida.
La verdad, aunque sea mi blog y mi contenido, a veces me da vergüenza escribir por aquí sobre estos temas ya que siento que es seguir dándole vueltas al mismo tema y que aburre tanto a quien lo lee como tortura al que lo escribe.
A su vez, presiento que solo estoy exagerando las cosas de ambos lados, tanto de mi historia de dolor como de mis necesidades escribiendo o dejando de escribir.
He estado estudiando las consecuencias del abuso sexual en las infancias a corto y largo plazo para una asignatura de la universidad y cada palabra duele lo suficiente para tener que distraerme a menudo por no llorar o para que no me abrumen los recuerdos de mi pasado que tan clavados siguen en mí.
Me preguntan a menudo el porque de seguir dándole vueltas, de leer sobre otras víctimas, de buscar consuelo y dar consuelo en gente con tu mismo trauma si me perturba a partes iguales que me relaja, pero nadie parece entender la necesidad de no sentir que estoy sola en este mundo y que alguien me entiende claramente.
Ahora mismo mi vida va demasiado bien, estoy haciendo todo lo que mis metas me piden y me siento satisfecha con lo que pasa a mi alrededor en general, pero en momentos como este la sensación de desprotección puede conmigo, puede con todo lo que soy, desvaliéndome por completo, dejándome el alma desnuda en el medio de demasiadas miradas que juzgan lo que pienso y siento en esos momentos.
Entonces y solo entonces necesito hablar en vano, pues nunca lo hago, las sensaciones son demasiado fuertes como para hacerlo, al igual que el miedo, al igual que la vergüenza.
Pienso que nadie es digno de aguantar la sensación de pesadumbre que da mi templanza y da también la historia que estoy contando, además de lo que expreso con ella, siento que pierdo todo con solo decir lo que realmente pasa en este mundo al que llamo mío.
Y muchas veces estoy al borde de ponerme a recitar lo pasado con pelos, señales y ganas de llorar.
Voy a terapia, escribo lo que se me pasa por el corazón, aún así las autolesiones también se hacen tangibles en mis pensamientos, junto con todas aquellas voces hablando de cosas horribles entre los recuerdos y las ganas de hacerme algo que no sea dolor mental y sensación de que nada es real... Todo por desgracia es y fue real y no puedo borrarlo ni física ni psicológicamente.
Me estoy planteando cancelar todos los planes que tengo para amplias y cercanas fechas para poder reconcomerme en mi dolor, pero tampoco quiero adelantarme a lo que pueda pensar en esas fechas, así que esperaré a que se acerquen para poder decidir que hacer con mi existencia.
Tengo tantas cosas apretándome la cabeza que no quiero seguir con todo eso ahí atascado por eso voy a optar por quedarme en silencio a partir de ahora.
Comentarios
Publicar un comentario