A veces me cuido, a veces no, depende del día, pero creo que en el fondo siempre me estoy teniendo en cuenta y eso, también es cuidarse, repito, en el fondo de mi ser.
Cuando tengo la implicación de cuidarme (a través de hacer yoga, ir al gimnasio, organizar mi vida o meterme en nuevos hobbies...) consigo tener rachas buenas de humor y llevar días alegres en los que, como estoy distraída en mi misma, no me preocupo de otra cosa que de estar bien. Y funciona.
Pero no siempre se puede estar bien, y en mi caso, a veces estoy tan mal que no puedo pensar en estar bien.
Lo que pasa en parte es que soy tan dispersa que las hiperfijaciones me duran entre poco y nada, y por desgracia se me acaba el tiempo de dedicarme exclusividad a mi misma.
Pero he de decir que desde que estoy mejorando en mi salud, sobre todo mental, y desde que tengo pareja no solo me cuido a través de las novedades que abarcan los momentos de autocuidado, sino que cuido a mi niña interior de una manera más integra.
Desde que me lo puedo permitir, me dejo dar amor cuando lo necesito y ser cuidada cuando los cuidados de mi cuerpo no puedo subsanarlos yo, (ahora de vez en cuando hasta voy al médico cuando siempre lo he evitado) me doy los lujos que nunca pude darme (que la mayoría de veces consta de unas galletas de una marca en específico o una cajita sorpresa de las que venden en shein por 75 céntimos, pero son mis lujos personales y algo que poco a poco voy dominando)
En definitiva, yo sé que me cuido, pero todavía no lo controlo demasiado bien, a veces sé pasar tiempo conmigo misma, a veces no, otras simplemente me acuerdo de que cada cosa que hago, en el fondo, son autocuidados inconscientes.
Cosas que por ejemplo no hacía en el proceso de tener depresión, del tca, de la ansiedad, como ducharme o comer. Y ahora las hago, por que me quiero y por que me lo merezco aunque no sea por nada. Y eso también es cuidarse.
Lo hablo con la psicóloga que tengo, siempre me propone que le hable de como me cuido, y siempre le cuido que he probado a leer, a meditar, a correr, a dormir menos, a organizar mi música... Pero nunca me pongo a pensar en que ya me ducho casi cada día, me acuerdo de tomarme la mi medicación, pienso en mi misma y en lo que me apetece de verdad o, en serio, ahora pongo límites con mi familia y amistades, incluso me quedo sin amistades cercanas por que protejo demasiado a mi persona. Otra cosa que también es cuidado, proteger a mi persona de las malas personas.
La verdad esta entrada no puede ser muy larga, por el hecho de que no me entero demasiado de qué es cuidarme, cuando empiezo y cuando acabo, o qué es lo que realmente hago por mi.
Ahora mismo me cuido estudiando y ganándome un futuro para poder seguir cuidándome a lo largo de la vida que, ahora que me he dispuesto a vivirla, tendré que vivir cuidándome a mi y a quienes me den la energía que quiero dar y que quiero recibir.
Creo que cuidarme es parte de madurar y de sanar, y lo estoy intentando de verdad. Y eso ya es cuidarme.
Y me doy gracias por eso, por cuidarme y por darme gracias.
Comentarios
Publicar un comentario