últimamente

Últimamente he estado pensando en cómo realmente me desenvuelvo en el mundo, cosa que hace reflexionar a uno.
Nunca me siento cómoda por que siempre hay alguien ocupando un sitio antes que yo, alguien más importante y menos preocupado por su puesto, ya que lo tiene asegurado. 
A veces me paro a pensar de verdad, de esos pensamientos tan profundos que acabas llorando aunque no fuese un tema por el que llorar. Y me da pena, me da pena que una persona nunca pueda sentirse segura en un lugar, en el que ella importa más que otras personas y en el que no la dejen atrás, sola, por que en la acera solo caben tres personas y el grupo es de cuatro, por ejemplo. 
Esa persona he sido yo tantas veces y en tantas ocasiones... Tantas ocasiones en las que el físico ha tenido que ver, o simplemente el tiempo que cada uno dedica a las relaciones sociales, pues yo necesito mis parones de socialización, aislarme, no hablar, no contestar, no ser amiga de nadie. Pero nadie suele entender esos espacios por que estamos hechos para depender de las personas, y yo hago la ilusión de que voy a estar colgada de mis amigos, pero pasa el tiempo y poco a poco revierto ese efecto convirtiéndome en alguien que necesita más espacio del que a los amigos se les está permitido tener. 
Lo que significa que me acabo quedando en soledad, y he estado tanto en soledad que ya no sé como funciona un grupo, cuál es su dinámica y por qué no encajo en ella, ya que siendo sincera, no encajo.
Ayer tomé muchas decisiones, ayer caí en las adicciones más viejas que tengo y emanó el carmesí en mi piel y no cené y al no hacerlo no sentí hambre ni pena. Además escribí para mis supuestos amigos de la residencia una carta dejando en claro lo que siento, que no quiero involucrarlos  sobre todo que por eso iba a desaparecer casi por completo de sus vidas (cosa que estoy consiguiendo con éxito), obviamente también, en la carta, pedí perdón por tener que hacer esto, aunque de alguna manera siga estando ahí. 
Pero por mí, juro que voy a conseguir mis metas, mantenerme en pie aunque sea a través del dolor y perder el peso que tantos me recuerdan y tanto se me hecha en cara. Sea como sea y solo para mí y por mí.
Y es que todo esto surgió en mi cabeza hace tres días con un rechazo inesperado y abrumador, dejándome saber que soy la amiga, no solo fea, sino también insoportable. Desde ese momento empezaron a hacerme el vacío y a ignorar mi existencia. Cosa que me dolió y molestó más de lo que podría haberme esperado. Así que intento coincidir lo menos posible con ellos, aunque tampoco me voy a portar mal con ellos en su presencia, por que no tienen la culpa de tener que aguantarme siendo una persona tan difícil en cuanto a dar importancia, prácticamente nadie me la da.
Y yo lo intento, intento socializar, pero no sé como lo hago que en los demás no surgen efecto mis intentos, es ridículo y denigrante. 
Así que por el momento he decidido dejarlo y en algún momento, quizá incluso subir esta entrada, que estaba en correlación con otra que borré aunque fuera la anterior o posterior a esta. 
Además siempre soy simpática con lo que me rodean, por que no quiero amigos, pero tampoco quiero enemigos, así que mantengo una sonrisa, mantengo palabras amables en la boca... Mantengo mi yo escondido. Y es lo mejor que puedo estar haciendo. 
Creo que quizá esto jamás lo llegue a leer nadie, pero necesitaba no sentirme sola, por que quiero estarlo, no sentirlo y hay cosas que me dan seguridad, como escribir por el blog o incluso bajarme a la sala común de estudiantes universitarios de la residencia para sentir que en cualquier momento puede entrar alguien y hablar conmigo, interactuar y hacerme sentir que no existo solo yo. 
Y ahora tengo que atender a sociología, espero que os guste mi reflexión. 

Comentarios