Hace el suficiente tiempo que lo sé y que no le presto atención, es como ir al gimnasio, te pasas horas aquí haciendo cosas (pero en vez de en tu cuerpo, en tu mente) y no ves cambios hasta que miras atrás y te das cuenta de todas las cosas que llevas pasado a lo largo de tu vida... Cosas difíciles.
A veces me daba por pensar que realmente no estaba haciendo nada, sino dejándome llevar alrededor de un universo en el que no hacía falta que moviese un dedo.
Entre la medicación y la terapia, yo solo crecía en las mismas salas de profesionales viendo pasar los años, creyendo que estaría allí para siempre. Sinceramente, creo que me di cuenta de lo que verdaderamente estaba pasando cuando me dijeron que llevaba 4 años en la misma consulta... Y vi que llevaba desde los 13 en una y otra y otra consulta.
Llevo 7 jodidos años sin salir de una mierda a otra que me hacen permanecer aquí...
Pero es hora de reconocerme una alguna miseria en este mundo podrido.
He madurado, he dejado pasar los años y hay cosas que sigo arrastrando, sigo llorando por muchas de las mismas cosas por las que lloré entonces, y otras se han sumado con la longitud que tienen los años, pero he avanzado, por que antes lloraba por que no le veía solución y ahora por que había demasiadas soluciones que por alguna razón no supe ver, estaba en un negro y hondo agujero.
Sin retomar demasiado atrás mi historia, hace tan solo 4 años era una pobre niña asustada que ni sabía lo que quería ni lo que hacía, ahora soy una joven con miedo que sabe enfrentarse al mundo pidiendo ayuda cuando sabe que le está llegando al cuello... Casi siempre.
Han cambiado demasiadas cosas en mi vida desde aquella, he podido llegar a socializar lo suficiente para saber que, en realidad, sigo sin hacerlo, por ejemplo, ni hay ganas ni tiempo suficiente. Y con eso me he dado cuenta de que madurar ayuda en el proceso, madurar es, en parte, que unas cosas dejen de afectarte por que nuevas o ningunas ocupan el puesto, como dicen tantas personas "son problemas de adulto"
Realmente ahora conozco más de lo que hace 4 años sabía, sé más sobre la vida, sé que puedo dar mi opinión, sé que mis emociones pueden controlarse y lo llevo mejor de lo que jamás hubiese imaginado.
Mi historia es literalmente la frase de " de los errores se aprende", siempre tuve (gracias a mi trastorno) una predisposición a ser una chica extraña y cabezota, así que nunca hice las cosas del todo bien hasta poder repetirlo las suficientes veces como para aprender de ello o cuando tenía efectos emocionales. Y el parte doy gracias por haber aprendido, por que, aunque me cuesta y tiene duras repercusiones, sé afrontar la frustración de volver a equivocarme y afrontar de una manera más racional los distintos tipos de marginación que la sociedad enfrenta a mi ser.
Creo que me tomo la vida con menos peso, estoy aquí por que alguien me ha puesto y dejo que mis emociones sean lo que tienen que ser la mayoría de las veces y si no ni siquiera le doy importancia, ya que para mí no la tiene.
Madurar también es poder reconocerte a ti mismo ciertas cosas, supongo que ganar un poco de autoestima entra dentro de este grupo. Me reconozco ya que merezco sentir (a solas), que no siempre estoy fea, me reconozco que merezco descansar un poco a veces, que no hace falta pedir perdón por todo, que puedo dar mi opinión, ocupar mi espacio.
En fin, pienso que aunque me joda reconocerlo por que se está demasiado cómodo en la monotonía de estar mal, estoy mejorando a pocos y llegando a una cúspide de cosas con esfuerzos que doy a pequeños pasos y a mi ritmo. Quizá algún día esté lo suficientemente bien para no tener que esconder que estoy triste por la razón de que es demasiada tristeza como para poder manejarla gran parte de las veces.
Y con esto y un bizcocho creo que me siento como si me hubiesen dado una palmada en la espalda con orgullo.
Se nota que has crecido peque
ResponderEliminar