asquerosa

Siento que no valgo la pena, como cualquierpersonaque tenga sus inseguridades pero añadiendo que yo no valgo la pena, enserio, llevo semanas encerrada en mi habitación, cada vez con más calor y menos ganas de hacer cosas. 
Las fuerzas se me agotan en seguida con tan solo levantarme o pensar en hacerlo. 
Ni salgo de casa, ni hablo con la gente, ni siento que sea yo misma. 
Las noches son mi único momento, dado que no duermo en ellas, pues las aprovecho para llorar y deambular por mi cuarto hecho un desastre, viendo como las cosas ya no me llenan ni me apetecen y sintiendo un vacio enorme que parece que me ahoga. 
A altas horas de la noche el sueño se apodera de mi cuerpo pero mi cabeza va demasiado rápido y mis ojos no se cierran, ahí es cuando más lloro y me remito al pasado, esperando a que salga el sol y se apodere de mi la sensación de que no quiero que sea un nuevo día ni mucho menos despertarme en él. 
Antes hacía cosas para pasar las horas, cosas que ahora me irritan, me hacen insufrible, hacen que sufra más de lo que estoy sufriendo y eso me hace querer acabar con ellas. 
Estos días he intentado hacer cosas, salir de la cama, pero las actividades cotidianas se me hacen pesadas y las lágrimas se hacen cargo de cualquier situación haciendo que cuanto me levanto siento que debería volver a la cama.
Antes solía hacer planes también, siempre algo lejos en el tiempo, pero conforme iba avanzando el tiempo y llegando el momento de cumplirlos me atrapaba un sentimiento de cansancio y los cancelaba sin apenas escusa. Así poco a poco he ido alejándome de la gente, dejando de contestar mensajes o incluso sumergiéndome en otras actividades de redes sociales para olvidar lo basura que soy y lo inútilque lemestoy resultando a la vida diaria. Esta gente va desapareciendo de mi vida, demostrándome que puede darme completamente igual, que no me hace daño, que les libera de mi y a mi me libera de la responsabilidad de tenerlos, que soy fría y que nunca estuvieron para mi de verdad. 
Escribir es lo único que aguanto, pues estoy sumida en un agujero y es lo que hace que encienda la luz de mi cuarto al menos unos minutos sin que sea para mirar en silencio el techo, la otra actividad a la que me dedico. 
En este proceso hay un sentimiento muy fuerte de querer recuperar a mi yo del pasado, pero hay otro que me contradice haciéndome saber que eso ya jamás será posible, retornando a mi melancolía, pues el yo del pasado tenía otras calidades de vida que nunca volveré a tener 
Ahora solo soy alguien que se movería a cualquier lugar donde estuviese permitido llorar 
Solo soy una gran masa de carne con las piernas dormidas de no moverlas, con pensamientos suicidas que no paro, sino que dejo que me insulten y paseen por mi cabeza, libres de hacerme lo que quieran desde que dejé de hacerme daño e intentar suicidarme el mes pasado

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