Hola, solo vengo a pedir perdón por ser yo, por dar vergüenza y que la gente lo tenga que pagar por ello, por mi conducta. Juro que he intentado cambiar, intentar no llamar la atención, pero da igual, porque llega un momento en el cambiar me llena de vacío y acabo por pisar lo que no soy capaz de aguantar.
No estoy dispuesto a hundirme por los que se avergüenzan de mí, siempre vuelvo al punto de inicio, dónde mi felicidad aturde y amarga a los demás. Y quiero cambiar de nuevo. Lo siento también por la gente que no lo entiende, que escupe sobre mi cambio, mi intento de buena intención y la llama estúpida.
Y me dice que no me aguanta, porque soy tonta. Uno más, una persona menos, pero un piso más en mi confusión de no saber quién soy.
Lo siento por los que se preocupan de mi cambio, notan mi revuelo, y por los que no se preocupan pero si se molestan. Siento molestar. Pido disculpas por mi misma.
Pido disculpas por no poder controlarlo, por tener una parte de mi en constante regeneración. Y sobre todo porque la sociedad no quiere entender las peculiaridades de las que soy participe.
Quizá la que deba a cambiar es la sociedad y no yo porque en algún lugar hay alguien que agradecería tener mi creatividad y mi ilusión.
Porque hay alguien en el mundo que seguramente no entendería todo lo que he pasado y que esta es mi manera de adaptarme a esa historia.
Pero de todas formas lo siento porque nadie tiene la culpa de que la sociedad esté podrida.
Los que me rodean quieren esconderse de todos los estereotipos pero a la vez quieren cumplir cada uno de ellos. Creando una desilusión en mí que hace que revuelva el cambio.
De todas formas sigo pidiendo disculpas por ser única y por no querer adaptarme a lo que ellos quieren que me adapte.
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