La verdad, no he pensado ni dos veces lo que voy a escribir, nunca lo premedito, escribo lo que me viene a la cabeza cuando algo me hincha y dejo que salga hasta que no me quede aire de terror dentro.
Pero seamos francos, no se puede confiar en cualquiera, yo personalmente no confío ni en la familia, ni como para contarle un día cualquiera con detalles.
Leo una y otra vez historias en que los amigos son lo más importante por que los tienes desde siempre.
Yo no tengo de eso, viajar me lo ha quitado, mi rareza me lo ha quitado, mi infancia me lo ha quitado. Yo debo de habérmelo quitado.
Entonces no tengo nada importante ni en lo que confiar.
No puedo escribir entonces ninguna historia sin un cliché de soledad, una historia en que esta vez los amigos no se enamoren, solo sean amigos para siempre, solo confíen unos en otros.
Solo puedo escribir una historia de tristeza, mudanzas y miedo, donde las desgracias caen de una en una pero todas juntas.
Nadie leería esa historia nunca, a nadie le interesaría lo que yo escribo, a no ser que mi historia acabase con un "se suicidó" y en la portada pusiese "basado en hechos reales"
Y creo que aun así nadie lo leería.
Admito que no resulto interesante, que escribo sin sentido, que llorar encima del escrito para entregar no sería un buen comienzo, vivo con el lápiz de ojos corrido por las lágrimas, si es que me molesto en pintármelo.
¿Una fantasía verdad? Mi cara tiene un tono ceniza indeleble de tanto negro pegado a mi rostro, pronto mis pecas desaparecerán.
Cómo me gustaría ser famosa, pienso a veces, sé que es mentira, me lo vuelvo a pensar y borro de mi mente esa frase, como si nunca hubiese existido.
Quiero vivir sola, dolida por la droga que mi cuerpo produce, sin necesidad de confiar. Con los ojos en blanco.
Seguro que ser famosa en el anonimato sería genial, no dar la cara ante nadie nunca, pero aún así cobrar por lo que me gusta, sin enfrentarme a falsos e interesados, por "amigos de los que no me acuerdo".
Si es que siempre estoy triste y eso me está matando por dentro, estoy ardiendo y a pocos las cenizas y escombros están pudiendo conmigo.
Algún día llegaré a perder por completo cualquier talento, incluido el de respirar.
O lo que es peor, el de crear.
Mi preciada imaginación perdida y desperdiciada solo por que no tengo con quien compartirla, por que no tengo en quien confiar.
Odio el mundo, no está hecho para mi, si lo estuviese podría yacer drogada o medio muerta en una casa decorada solo a medias esperando que se acabase el oxígeno de mi estancia.
Sin futuro ni ganas queriendo encontrar una despedida currada pero me es imposible.
Pero seamos francos, no se puede confiar en cualquiera, yo personalmente no confío ni en la familia, ni como para contarle un día cualquiera con detalles.
Leo una y otra vez historias en que los amigos son lo más importante por que los tienes desde siempre.
Yo no tengo de eso, viajar me lo ha quitado, mi rareza me lo ha quitado, mi infancia me lo ha quitado. Yo debo de habérmelo quitado.
Entonces no tengo nada importante ni en lo que confiar.
No puedo escribir entonces ninguna historia sin un cliché de soledad, una historia en que esta vez los amigos no se enamoren, solo sean amigos para siempre, solo confíen unos en otros.
Solo puedo escribir una historia de tristeza, mudanzas y miedo, donde las desgracias caen de una en una pero todas juntas.
Nadie leería esa historia nunca, a nadie le interesaría lo que yo escribo, a no ser que mi historia acabase con un "se suicidó" y en la portada pusiese "basado en hechos reales"
Y creo que aun así nadie lo leería.
Admito que no resulto interesante, que escribo sin sentido, que llorar encima del escrito para entregar no sería un buen comienzo, vivo con el lápiz de ojos corrido por las lágrimas, si es que me molesto en pintármelo.
¿Una fantasía verdad? Mi cara tiene un tono ceniza indeleble de tanto negro pegado a mi rostro, pronto mis pecas desaparecerán.
Cómo me gustaría ser famosa, pienso a veces, sé que es mentira, me lo vuelvo a pensar y borro de mi mente esa frase, como si nunca hubiese existido.
Quiero vivir sola, dolida por la droga que mi cuerpo produce, sin necesidad de confiar. Con los ojos en blanco.
Seguro que ser famosa en el anonimato sería genial, no dar la cara ante nadie nunca, pero aún así cobrar por lo que me gusta, sin enfrentarme a falsos e interesados, por "amigos de los que no me acuerdo".
Si es que siempre estoy triste y eso me está matando por dentro, estoy ardiendo y a pocos las cenizas y escombros están pudiendo conmigo.
Algún día llegaré a perder por completo cualquier talento, incluido el de respirar.
O lo que es peor, el de crear.
Mi preciada imaginación perdida y desperdiciada solo por que no tengo con quien compartirla, por que no tengo en quien confiar.
Odio el mundo, no está hecho para mi, si lo estuviese podría yacer drogada o medio muerta en una casa decorada solo a medias esperando que se acabase el oxígeno de mi estancia.
Sin futuro ni ganas queriendo encontrar una despedida currada pero me es imposible.
Comentarios
Publicar un comentario