soy una hipócrita

Hola. Soy una hipócrita
Vale el primer paso es aceptarlo.
¿Qué por que lo soy? Muy fácil:
Como siempre, se lee mi blog por el hecho de que soy una depresiva con ganas de no quedarse sin expresión propia. Aunque sea anónimo.
Pero esa es solo una parte de mis numerosas partes de la personalidad.
A otra le gusta dar palmas frente al televisor viendo todas y cada una de las películas que ha producido Disney Channel España desde 2005, rememorar las viejas, enamorarse de las nuevas producciones y siempre, siempre llorar con sus partes melancólicas.
A esa parte también le gusta llorar bebiendo té rojo abrazada a los nuevos unicornios reales de peluche.
Le gustan las muñecas antiguas que le recuerden al pasado, las carpetas y dibujos de colores, las pegatinas infantiles, purpurina, lentejuelas y le vuelve loca de amor el color rosa, en secreto.
Tengo bolis de colores y tijeras de florecillas.
A mis casi dieciocho años visto de pijama de unicornio y me tapo a dormir de cansancio por ataque de ansiedad con mi mantita rosa.
Soy una hipócrita, voy de triste y de mala, escuchando música triste (que si que es mi favorita de verdad), vistiendo de negro y negando tener más amigos de los que tengo, que son pocos, pero todos son como los unicornios, unicorniásticos.
Siempre digo que soy una mezcla extraña de personalidades y que si escribiese con cada una de ellas en una libreta distinta  serían de personas tan diferentes que nadie sabría como relacionarlas, pero esas dos son las más predominantes y chocan entre sí para ser yo.
Mi malicia y falsedad llora tanto como yo cada noche.
Mi vida es una mierda con lentejuelas, a la que le gusta Doja Cat tanto como SubUrban y Babi, y que odia a su familia casi tanto como ella me odia a mí.
Hasta tengo pensamientos suicidas y veo mis baches a kilómetros de distancia. Inevitables.
Mi gato duerme ahora a mi lado, es naranja, siempre me mira con compasión y luego me ataca los pies. Debe pensar que soy un muñeco feo.
Por que fea, también soy.
Tiempo, rememoremos
Falsa, mala, hipócrita, nerviosa, llorona, asustadiza, rara, infantil e inestable.
Todo dicho en un solo post.
Solo me hace falta prender un fuego, tirarme a la hoguera y sobrevivir. Entonces podría morir en paz.

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