mil nombres a rechazar

He decidido cambiar mi medida, ya no me veo como una penosa, solo como una desgraciada, y no por mi alrededor truculento, solo por que yo me arruino mi propia función.
De igual manera, mi nombre cifrado para este blog es DD y una D es de la palabra depresivo/a, la otra es de desgraciado/a
Parece que tras todas estas entradas publicadas me he sentido menos penosa de lo que anteriormente me sentía.
Este blog me ha ayudado bastante a quedarme en paz con el presente, por lo que me dolerá en menos medida en el futuro.
He aceptado que no importo una mierda en el mundo y muera o viva, los demás habitantes van a seguir respirando, va a seguir soplando el viento, las industrias no pararán su proceso por mi.
No me he decidido por morir, simplemente estoy indecisa con el mundo, pero de momento me gustaría seguir viviendo.
Se que no hay que confiar en nadie, pero vivir de mis experiencias en internet me abre los ojos a saber que debería dejar de preocuparme por las nimiedades, quizá la pieza perdida del puzzle me esta permitiendo dejar la obsesión que tenía por montarlo, o me está abriendo la puerta a montar otro más, solo por comprobar que a este no le faltan más piezas.
Ni lo he descubierto, pero sé que en cualquier momento me encontraré de manera sorprendida dándole vueltas e intentando verle solución a lo imposible.
No me molesta ese factor.
No entiendo por que me puse a explicar tantas cosas sobre el significado de esta mierda, no queríais saberlo.
Solo me veía penosa por que me veía incapaz de alcanzar aquello que quiero, sigo viéndome así, pero con menos fuerza, cosa que me permite con total ligereza saber que a partir de ahora yo soy lo primero, odiar lo segundo y respirar lo tercero.
Que conste que no lo digo de manera inspiradora, estoy enfadada, estoy triste y quiero perderme donde nadie se atreva a buscarme, solo que entendí que el enfado a veces puede llevarte más lejos de lo que esperabas.
Y puedo aprovecharme de eso.

Comentarios