Como todo, la putrefacción acaba saliendo a la luz, nada permanece eternamente en secreto, ninguna flor huele bien eternamente. Ya no guardaba esperanza alguna.
No tenía siquiera la bombilla encendida, la luz no era necesaria. La luz que me proporciona, por ejemplo, la ilusión de existir menos que el resto del mundo, no me la da, a su vez, mis padres.
Aún yo queriendo ser una "niña normal", siento que no aguantaré demasiado.
Es un presentimiento, ellos han creído ser buenos o graciosos con constantes ocurrencias estos días, ocurrencias insultantes.
No he podido rebatirlas, no es mi deber; Mi deber, por lo que parece, es tragar en silencio y echar a volar cuanto antes.
De todas formas no dudo de que, un día al azar, se levanten con humor perruno y rompan la barrera de solemnidad falsa que todos luchamos por mantener en pie. Muy difícilmente en pie.
Pero no lo ven, son héroes de película, son los esforzados, y nosotros puros benefactores.
No ven que esto es una batalla interna en la que todos estamos cayendo.
Esto es como el ejercito, ellos dictan, ellos se conmemoran de méritos; Nosotros alistados de obligada instancia, miramos, callamos y agachamos la cabeza.
Obedecer depende del día.
No hacen más que recurrir al pasado en dichas trifulcas. Esa es su jugada. Mi perdición a su vez.
Pero ellos pagan y como en cualquier otro trabajo, el subordinado cierra la boca. Por que si la abren pueden echarles, nunca mejor dicho.
Lo peor es que, como se suele saber, todo bueno empieza por algo, por un día, pero para ellos, ese día no existe, no hay cambio, no se merece reconocer tras tanto tiempo de malicia, con tal de sentirse como reyes como hasta ahora. Con tal de no tener que dejar de dictar.
Y tengo que respetarlo, no tengo a donde ir, ni tengo que decir que ellos no duelan y se crean ganadores después de mandarme callar e imponerme un castigo en lo único que me duele: mi vida académica.
Si, como oís, su castigo es amenazarme con suspender si no acato sus parámetros, que al fin y al cabo acabo acatando, puesto que prefiero aguantarlos ahora y no para siempre.
Y sin más demora, la presión es tan dura que pesa en el aire, eso quiere decir que pronto será el día del estallido, pronto el rey de la casa nos pondrá en un lío de trabajos, quitándonos de estudiar con el pretexto de que no hacemos nada, mientras él grita, desde la cama que ya lleva demasiado tiempo aguantándonos. Un par de días después, vuelve a estar manso. Pero ellos no levantan cabeza del descanso ¿Para que? Si sus hijos ya se ocupan los unos de los otros y si no están quietos y callados, se les castiga.
No tenía siquiera la bombilla encendida, la luz no era necesaria. La luz que me proporciona, por ejemplo, la ilusión de existir menos que el resto del mundo, no me la da, a su vez, mis padres.
Aún yo queriendo ser una "niña normal", siento que no aguantaré demasiado.
Es un presentimiento, ellos han creído ser buenos o graciosos con constantes ocurrencias estos días, ocurrencias insultantes.
No he podido rebatirlas, no es mi deber; Mi deber, por lo que parece, es tragar en silencio y echar a volar cuanto antes.
De todas formas no dudo de que, un día al azar, se levanten con humor perruno y rompan la barrera de solemnidad falsa que todos luchamos por mantener en pie. Muy difícilmente en pie.
Pero no lo ven, son héroes de película, son los esforzados, y nosotros puros benefactores.
No ven que esto es una batalla interna en la que todos estamos cayendo.
Esto es como el ejercito, ellos dictan, ellos se conmemoran de méritos; Nosotros alistados de obligada instancia, miramos, callamos y agachamos la cabeza.
Obedecer depende del día.
No hacen más que recurrir al pasado en dichas trifulcas. Esa es su jugada. Mi perdición a su vez.
Pero ellos pagan y como en cualquier otro trabajo, el subordinado cierra la boca. Por que si la abren pueden echarles, nunca mejor dicho.
Lo peor es que, como se suele saber, todo bueno empieza por algo, por un día, pero para ellos, ese día no existe, no hay cambio, no se merece reconocer tras tanto tiempo de malicia, con tal de sentirse como reyes como hasta ahora. Con tal de no tener que dejar de dictar.
Y tengo que respetarlo, no tengo a donde ir, ni tengo que decir que ellos no duelan y se crean ganadores después de mandarme callar e imponerme un castigo en lo único que me duele: mi vida académica.
Si, como oís, su castigo es amenazarme con suspender si no acato sus parámetros, que al fin y al cabo acabo acatando, puesto que prefiero aguantarlos ahora y no para siempre.
Y sin más demora, la presión es tan dura que pesa en el aire, eso quiere decir que pronto será el día del estallido, pronto el rey de la casa nos pondrá en un lío de trabajos, quitándonos de estudiar con el pretexto de que no hacemos nada, mientras él grita, desde la cama que ya lleva demasiado tiempo aguantándonos. Un par de días después, vuelve a estar manso. Pero ellos no levantan cabeza del descanso ¿Para que? Si sus hijos ya se ocupan los unos de los otros y si no están quietos y callados, se les castiga.
Insultante.
Abrumador.
Preferiría ver telebasura. Y eso es mucho decir cuando solo me gustan, los dibujos (sin ser otaku), la comedia animada, la ciencia ficción, el terror, la fantasía y lo policíaco en general. No me voy a poner ahora con mierdas como "sex education" o "teen wolf" o esas mierdas adolescentes cuando tengo "south park" "rick y morty" y "ghost theather"
Pero juro que lo vería cada día si algo me sacase de aquí.
Abrumador.
Preferiría ver telebasura. Y eso es mucho decir cuando solo me gustan, los dibujos (sin ser otaku), la comedia animada, la ciencia ficción, el terror, la fantasía y lo policíaco en general. No me voy a poner ahora con mierdas como "sex education" o "teen wolf" o esas mierdas adolescentes cuando tengo "south park" "rick y morty" y "ghost theather"
Pero juro que lo vería cada día si algo me sacase de aquí.
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