la recuperación es cosa de la tele

Ya sé que parece que por mi propia mano no me quiero recuperar, que no veo esperanzas, pero hay cosas que al darme cuenta de ellas, me deprimen más.
Por ejemplo, en mi casa, nada es mío o de mis hermanos, más bien quiero decir, nada es para nosotros.
En mi nevera, en una esquina, hay unas tarrinas de yogur de chocolate y nata, típicas de los niños, según mi madre para nosotros pero siempre se lo acaba mi padrastro. Hoy mi hermano comió uno, mi padrastro entró en la misma estancia que el chaval para darle una reprimenda por comerse sus yogures, y él ni es educado ni sabe hablar bien.
Hace lo mismo con el wifi, es un premio a ganar, cada día le cambia la contraseña y se niega a dárnosla incluso si es para estudiar.
Eso no es todo, el tiempo tampoco nos pertenece, a mi hermano que estuvo cuidando del bebé toda la mañana, el adulto le dijo que durante la mañana debería haber recogido su cuarto y limpiado la sala. La sala en la que solo le está permitido entrar a él, con el bebé que él ignora.
Mi pobre hermana pequeña que hoy ha terminado su siesta a las cinco, se ha visto obligada a quedarse en la cama "durmiendo" por que él ha decidido que quiere empezar a dormir su siesta a las cinco.
Todo así, me veo presionada.
Lo único que hace es repartir regañinas (incluso al pequeño de dos años) y decir que él se esfuerza diariamente por que mejoremos, y que nosotros no cambiamos. Es verdad que no cambiamos, no lo hacemos por que los días que está de buen humor somos niños normales, los días que no, somos monstruos de película de terror.
Por eso digo que recuperarse no es para mi ¿Cómo? Si su hobbie favorito es decirme que soy una enferma mental, que jamás me mejoraré y que mis ataques de ansiedad le resultan un chiste.
Él siempre está de "buen" humor.
Lloro a diario, me quita por absoluto las ganas de hablar con mis amigos, de salir a la calle, de leer, de ver mis series, de no ser sorda.
E imagino que a mi hermana pequeña también.
Luego mis psicólogos me dicen: Tienes que negociar con ellos, "todo irá a mejor" (creen enserio que no lo intenté nunca, ilusos) o "ya hemos hablado con ellos" (Lo peor que se puede hacer, enserio, una vez que sepan mi punto de vista me atacarán con él).
En la tele, todas las familias se llevan bien, todas las discusiones duran poco o son cortas, todo se arregla con un abrazo y un pequeño castigo o pequeña regañina que aceptan casi sin rechistar y que, siempre acaba quedando en nada.
En la tele los problemas parece que se arreglan con una micro historia bien estructurada.
No es que no quiera curarme, es que no puedo, la fascinación por la realidad es lo que me saca de mi diario, pero dudo demasiado que pase como en la televisión y todo se arregle justo antes de la música final, sobre todo por que si la música no es la suya, no está permitida y no tiene música buena ni nueva.
Pero nadie que no viva dentro lo sospecharía, fuera de esta agonía ellos son perfectos y las burlas que me dicen cada cinco minutos y que casi siempre los externos no entienden, son bromas pequeñas y simpáticas, de las que reír por poco menos de treinta segundos
¿Respirar es tan necesario como para vivir agonías diarias para seguir haciéndolo? Creo que no, pero sigo sin decisión ni mano sobre ello.

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