desventaja

Hace no demasiado una de mis profesoras nos mandó escribir un comentario de texto sobre niños y niñas de pueblo cuando, pienso yo, Galicia es todo un pueblo civilizado. Entendí a lo que se refería, un texto para explicar que tipos de desventajas sufrían estes infantes.
Sinceramente dudo que sean menos felices que nosotros, o al contrario, mucho más felices por no estar atosigados por el constante golpe de la sociedad.
Lo he estado pensando, ni en el medio del bosque yo sería más feliz, sempre se encuentra algo por lo que quejarse y aunque feliz de la soledad, triste por la materia perdida.
La desventaja actualmente, no por ser dramática, solo por mi visión de persona compungida, soy yo.
La triste aquí soy yo. Tanto que no soy capaz de hablar con la gente y mis amigos y profesionales comienzan a preocuparse al respecto.
No sé ni como explicarlo, ya que, ¿Qué decir?  No hay manera de que un amigo entienda que no puedes hablar por que estás mal, ellos solo querrán hablarlo y saber por que estás mal, por que no hablas.
A mi, si me pidiesen tiempo o silencio lo respetaría, comprendo a la perfección que es el temor, el odio, la presión en el pecho al pensar en la humanidad en general.
Creo que no hay explicación para ello como para tantas cosas en mí. Es uno de esos temas intocables que sabes de sobras que tocar solo te haría daño.
Por eso digo que en el ring en el que luchamos mis pensamientos y mis amigos contra mis problemas y yo, voy en desventaja.
No hago más que darles vueltas a este tipo de temas, entro en mi oscura cabeza, enciendo la parpadeante bombilla vieja y casi sin usar y comienzo a leer y releer los libros polvorientos que son mis experiencias.
Los libros no esconden nada, no tienen letra pequeña, pero me da la sensación de que, hay libros que se han traspapelado, aquellos los cuales el cerebro parece haber escondido para que mi tristeza y traumas fuesen más llevaderos, no consigo encontrarlos, pero ojalá.
Ojalá saber que es eso que esconde y que tantas trabas me está dando para vivir.
Pero eso solo uno entre millones de amigos lo entiende, y es difícil de encontrar.
Si alguien supiese la pequeña parte negra de mi alma que existe, se sorprendería. Esa pequeña parte es tan negra, macabra, malévola, que a veces me come el resto del alma y me aíslo del mundo exterior por que algo me lo implica, me lo grita.
Igual que mis sombras, son pequeños seres, dudo si imaginarios o no, que me atacan y me joden un poco la vida, aunque también los hay buenos y normales. Ellos me lo suelen decir, al igual que me dicen cuando debo alejarme de la gente, cuando hay peligro o simplemente cuando debo animarme o tener esperanzas.
Es entre genial y aterrador poseerlas, pero nadie sabe que las poseo, las malas me hacen daño, pero casi no vienen ya, tampoco las buenas, pero esas son habituales y grandes genios buscando escondites en mi entorno.
Ellas me matarían si esta semana me comunicase mucho con el mundo exterior, por que saben que mi oscuridad está latente, tienen miedo de lo que pueda hacer con ella tan a mano.
Un secreto más, yo también temo por ello.
Sí, he de admitir que mi lista de problemas no físicos asciende a una gran suma de datos, pero a estas alturas, me he rendido de intentar ponerles final, viven conmigo, y por eso no lucho, solo me separo de la civilización y espero a que mi mente me permita seguir adelante.
Adelante... a veces me cuesta hasta decir cosas con coherencia, aunque a mi me suenen normales, pero hacia el futuro paso a paso.

Comentarios