inspiración 0

Creáis o no, hace ya mucho que me quedé sin borradores, lo que quiere decir que tengo que escribir de mi propia mano, incluso con mi falta de inspiración actual.
Tanta es que lo publicado ayer me pareció mero relleno, inútil sin más, un sin un sentido, sin nada que expresar. No había arte. Incluso el molesto sol de hoy brilla sin dar resultado.
Fui al cuarto de mi hermana menor, que despeinada cantaba disfrazada, para preguntarle sobre que podía hablar en mi blog. Tan pequeña e inocente que me dijo que me hacía un sitio entre las cosas que había puesto en cama para hablar entre nosotras un rato. Parezca inútil o no, insistí en explicarle de que se trataba, solo que quedé como idiota, puesto que no lo comprendió.
Mi hermano dormía y no tenía razón alguna para seguir buscando algo sobre lo que escribir.
Me acosté boca  arriba en cama, avergonzada de la bazofia publicada el día anterior y me planteé no escribir hoy.
Mi habitación seguía desordenada, menos, pero allí seguía la basura que no me dignaba a recoger.
La oscuridad me estaba calmando, cuando oí algo que me hizo sentir entre curiosa y extremadamente vaga.
Cogí mis gafas de la mesita de noche y me dirigí a paso lento hacía la nada. No veía nada, pero me intrigó.
Cada noche sonaba, pero jamás lo había escuchado de día. Provenía del suelo, no cabía duda. Eran toques ¿Pero de qué?
Me rendí, volviendo a cama.
Me rendí como con todo, pronto me aburriré incluso de este blog y dejaré que otra idea con un atractivo amplio embriague mis posibilidades de pasarla bien un rato.
Recuerdo que desde siempre me rindo cuando la cosa comienza a prolongarse, las cosas que más me van son cortas, por eso las relaciones no llegan a ningún sitio.
No quiero que eso me pese en el futuro, comprometerse a algo... No le veo la magia, yo nunca me comprometo, ni con la familia con la que vengo y voy de parte en parte como si fuera la protagonista americana rica de la telebasura.
Total, no me importa lo que hago, ni como, vivo el momento por que todos podrían ser el último. No vivo al máximo, solo olvido que existe un futuro.
Es mejor de lo que parece, imagínate, ser una odiosa y poder odiar  todo lo odiable en presente y solo presente.
Poder ir detrás de tus ídolos en el presente, saber despedirte cuando ellos desaparecen, no sentir que todo va a mal a plazo prolongado, como me dolió a mi la muerte de Cameron Boyce 
Me dolió como me duelen 15 día a días juntos. Me dolió como me duele mi turbio pasado y tanto también como los sueños.
Sigo sin saber de que hablar, no tengo material, pero soy sincera, necesito que sepáis que si lo veis pésimo es por que es pésimo.
Además, estoy viendo la única telemierda que vale la pena, una comedia de dibujos y la ciencia ficción. En este tema, ambas cosas.
Es mucho más interesante que quedarse en silencio ante un ordenador, no sé, sigo sin estar inspirada.
Jodeos con mi corto de hoy hasta que busque mi nuevo centro de ideas.

Comentarios