Es mi casa, tiene que serlo, tiene un gran defecto, miembros de la familia, hermanos, padre y madre, aglomeran sus actividades familiares en el salón, son cuatro en armonía, una sintonía de risas y juegos se escucha, quizá ni siquiera la madre está allí, sino en otra estancia, pero ellos son los intocables.
Los cuatro reyes de la vida.
Luego estamos mi hermana y yo, niñas sin padre, sin protector, repletas y mojadas de repudio familiar, aquellas con las que se desahogan las penurias diarias, aquellas que no tienen acto benévolo, ni voz, ni voto, ni importancia.
Solo un completo y total aislamiento de soledad en sus respectivos cuartos, que ni siquiera suyos. Aislamiento de cumplimiento obligado, cumplimiento en el que siquiera les es permitida la intimidad, pues las puertas han de quedar abiertas aún cuando el silencio tiene que ser absoluto.
Yo escribo aquí por desahogarme, más que nada por buscar una salida al sufrimiento que le veo a la vida, bien dicho está en Bittle Juice, mi vida es un vacío negro, da igual donde o con quien, así es.
En cambio, son engañados con facilidad y parece que me río en sus caras, cosa que no hago, ahora, como cada vez que cojo el ordenador, piensan que estoy estudiando.
Se que me detestan por una razón, mi comportamiento de la semana pasada y de esta es el mismo, no he cambiado ni el orden en el que hago las cosas, casi convirtiéndolo en una rutina, pero la semana pasada yo era completamente invisible, nadie sabía que yo existía, y menos ellos. Esta semana se ha complicado, he dejado de ver la luz al final del túnel que luchaba por abrirme a la superficie, las piedras lo taponaron, esta semana soy horrible, todo lo que hago es algo que está mal. Me levanto a las doce (cosa habitual) y para ellos es muy tarde, me levanté a las diez (solo por comprobar mi teoría, me costó bastante) y "debería estar en cama".
Los cuatro reyes de la vida.
Luego estamos mi hermana y yo, niñas sin padre, sin protector, repletas y mojadas de repudio familiar, aquellas con las que se desahogan las penurias diarias, aquellas que no tienen acto benévolo, ni voz, ni voto, ni importancia.
Solo un completo y total aislamiento de soledad en sus respectivos cuartos, que ni siquiera suyos. Aislamiento de cumplimiento obligado, cumplimiento en el que siquiera les es permitida la intimidad, pues las puertas han de quedar abiertas aún cuando el silencio tiene que ser absoluto.
Yo escribo aquí por desahogarme, más que nada por buscar una salida al sufrimiento que le veo a la vida, bien dicho está en Bittle Juice, mi vida es un vacío negro, da igual donde o con quien, así es.
En cambio, son engañados con facilidad y parece que me río en sus caras, cosa que no hago, ahora, como cada vez que cojo el ordenador, piensan que estoy estudiando.
Se que me detestan por una razón, mi comportamiento de la semana pasada y de esta es el mismo, no he cambiado ni el orden en el que hago las cosas, casi convirtiéndolo en una rutina, pero la semana pasada yo era completamente invisible, nadie sabía que yo existía, y menos ellos. Esta semana se ha complicado, he dejado de ver la luz al final del túnel que luchaba por abrirme a la superficie, las piedras lo taponaron, esta semana soy horrible, todo lo que hago es algo que está mal. Me levanto a las doce (cosa habitual) y para ellos es muy tarde, me levanté a las diez (solo por comprobar mi teoría, me costó bastante) y "debería estar en cama".
No entiendo que quieren de mi.
Incluso escribí en el aburrimiento una entrada corta al blog, además de esta, se titula "mamá no cocina para mi", el titulo es obviamente irónico, pero ahí va:
Como hija, hijo, hermanos que somos a su cargo, quizá deberíamos esperar que haga la comida todos los días para toda la familia.
Pero no.
Desde hace cuatro años he podido observar que solo cocina cuando la presencia de su marido inunda la casa. Ese marido que no sabe ni como tiene distribuida la ropa en su habitación por que espera que mi madre se la prepare y se la dé para vestirse, ese marido que no tiene un detalle mayor que decir "feliz cumple" el día mencionado de mi madre, cuando ella se dejó la piel en la comida perfecta y una tarta el día del cumple del desgraciado.
Ese marido que me trata cual basura y ella le da la razón.
Si no está él, no hay comida.
Y a veces ni eso, a veces cocina exclusivamente para él, como se suele dar en la cena.
Comprendo que no cocine, pero solo para ese monstruo...
Mamá lo hace todo por él y él lo hace todo por él. Pero se supone que están enamorados.
Destruye dos infancias, pero es un padre.
Destruye mi adolescencia, pero da igual por que soy "una enferma mental".
Da igual solo por la razón de que trae el dinero a casa y de ese dinero se come y se vive.
Pero a mi madre, si no comemos, parece no darse cuenta.
Ella es una madre modelo, quiere serlo a toda costa, quiere hijos modelo y como las niñas vamos al psicólogo, estamos rotas y no somos perfectas, nos quiere menos, a mi hermana algo más perfecta que yo, aún le permite ser su hija.
Solo que frente a la gente nadie lo diría, nadie diría nada.
Quiero olvidar el tema, quiero ser alguien incapaz de verle la dureza.
Incluso escribí en el aburrimiento una entrada corta al blog, además de esta, se titula "mamá no cocina para mi", el titulo es obviamente irónico, pero ahí va:
Como hija, hijo, hermanos que somos a su cargo, quizá deberíamos esperar que haga la comida todos los días para toda la familia.
Pero no.
Desde hace cuatro años he podido observar que solo cocina cuando la presencia de su marido inunda la casa. Ese marido que no sabe ni como tiene distribuida la ropa en su habitación por que espera que mi madre se la prepare y se la dé para vestirse, ese marido que no tiene un detalle mayor que decir "feliz cumple" el día mencionado de mi madre, cuando ella se dejó la piel en la comida perfecta y una tarta el día del cumple del desgraciado.
Ese marido que me trata cual basura y ella le da la razón.
Si no está él, no hay comida.
Y a veces ni eso, a veces cocina exclusivamente para él, como se suele dar en la cena.
Comprendo que no cocine, pero solo para ese monstruo...
Mamá lo hace todo por él y él lo hace todo por él. Pero se supone que están enamorados.
Destruye dos infancias, pero es un padre.
Destruye mi adolescencia, pero da igual por que soy "una enferma mental".
Da igual solo por la razón de que trae el dinero a casa y de ese dinero se come y se vive.
Pero a mi madre, si no comemos, parece no darse cuenta.
Ella es una madre modelo, quiere serlo a toda costa, quiere hijos modelo y como las niñas vamos al psicólogo, estamos rotas y no somos perfectas, nos quiere menos, a mi hermana algo más perfecta que yo, aún le permite ser su hija.
Solo que frente a la gente nadie lo diría, nadie diría nada.
Quiero olvidar el tema, quiero ser alguien incapaz de verle la dureza.
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