Difícil la decisión a tomar, podría elegir una persona y ser ella, creo que tendría que tomar prevenciones para eso, por que en el fondo soy exigente.
A ver, pudiendo elegir, iría a lo fácil: o un cadáver bajo tierra o yo sana, pero dudo que esta respuesta sirva de algo ¿No?
Tampoco sería nadie famoso, pues su vida es muy agotante y atosigante y el dinero les corroe el cerebro.
No sería nadie ni pobre por que ya lo soy ni fugitivo. También digo que no sería ningún tipo de persona que huye de desgracias, como guerras, un refugiado o un inmigrante. No sería criminal de ningún tipo, ni de ninguna religión.
No sería oficinista, no sería deportista, ni nadie por la única razón de tener un cuerpo bonito, aunque me lo pensaría.
Mucho menos sería yo, ni nadie de mi familia, amigos o conocidos.
El género no me es importante.
Sería alguien soltero y sin un número excesivo de amistades, sin hipotecas ni préstamos, con un trabajo discreto de sueldo medio o medio-alto.
Tendría una página social tirando a media o baja, algo interesante, un perro o gato pequeño quizá.
Alguien sin problemas de salud. Ni mental ni física.
Mi trabajo ideal: docente, novelista, filósofo, psicólogo, psiquiatra o algo parecido o encaminado.
Con horarios establecidos, alguna cita, tiempo libre. Pero sin sorpresas.
Un par de ahorros, sin vacaciones extravagantes.
Sin fiestas, amigos fieles de toda la vida.
Lejos de familias.
Soy una persona sencilla, asocial, sin grandes posiciones para la vida, no espero mucho ni esperan mucho de mi, aunque en el pasado lo hubieran hecho.
La verdad, defiendo la humildad, ser grande y famoso no es lo mío, pero tampoco alguien viejo y aburrido. La mayoría de la gente hubiese elegido todo lo contrario, ricos y famosos, quizá alguien en particular.
Yo soy una persona afectada por traumas que busca algo estable, algo sencillo sin alteraciones. No hay explicación exacta.
Sé, en cambio, que mi educación fue nefasta desde un principio, no me avergüenzo por que sé que no es culpa mía, solo que no fue lo peor que puede haber, aunque si mucho peor de lo deseado.
Si pudiese pedir un deseo, creo que pediría una casa pequeña, dividida en dos pisos, con un árbol en un pequeño jardín de atrás, a lo mejor con un columpio de cuerda y madera; con un lujo medio, llena de libros, espejos y luz natural. Pero en soledad y sin noticias de mi familia.
Como se puede ver, odio muchas cosas, me odio incluso a mi con toda mi alma, ni siquiera tengo un estilo propio. Es decir, unos son emo, otros soft, otros... ¿Me seguís, no? Yo soy la típica persona que si no cambia eso tres veces al mes es por que lo hace con más frecuencia. Esa persona que viste de negro, se maquilla de rosa, con zapatos azul chillón, pelo castaño natural lleno de horquillas moteadas, un jersey de super héroes, ojos enfadados, sonrisa dulce, sin pendientes y con cadenas que mezclan unicornios, calaveras y un Super Mario. Si; literalmente soy así.
Mi personalidad tampoco concuerda ni entre ella ni entre mi aspecto, grito y hablo mucho, pero huyo de la gente y lloro a menudo, no me gusta la fiesta, pero tampoco estar en casa, no me gusta estudiar aunque no suspenda, sonrío pero son cortante, fría, odiosa y solitaria unos días si y otros no.
Nunca estarías con una persona como yo, que no insulta, a la que le insultan, que se odia, pero tiene comportamientos casi bipolares y le dan venadas; una persona sumamente dañada mentalmente.
Entonces no entiendo como podría decidir quien ser si ni siquiera puedo decidir que soy ni como estoy.
Pero aun así hay gente que me aguanta, que por que estuvo conmigo en el pasado cree conocerme, que por que no me entiende me odia, que me sigue pero en distancias, aun así hay amigos, conocidos... Gente que está ahí y con la que puedo contar tanto como con mi familia, o incluso más. Ósea, nada.
¿Y ahora qué? ¿Me duermo a la espera de que el futuro y las ideas lleguen volando hasta mí? ¿Lloro a ver si la piedad surge y no me echan a los leones antes siquiera de adquirir la mayoría de edad?
No sé... ni siquiera sé si la gente lee, ni siquiera sé si el lector lo hace de manera voluntaria... Ni siquiera sé si el profesor de lengua sabe que existo y todo esto es a lo que llamo vida. La vida es más acertadamente mi desastre. Tirando de borradores que creo en las pocas horas de la existencia en las que no me veo en un agujero tan negro como el centro de mi iris.
A ver, pudiendo elegir, iría a lo fácil: o un cadáver bajo tierra o yo sana, pero dudo que esta respuesta sirva de algo ¿No?
Tampoco sería nadie famoso, pues su vida es muy agotante y atosigante y el dinero les corroe el cerebro.
No sería nadie ni pobre por que ya lo soy ni fugitivo. También digo que no sería ningún tipo de persona que huye de desgracias, como guerras, un refugiado o un inmigrante. No sería criminal de ningún tipo, ni de ninguna religión.
No sería oficinista, no sería deportista, ni nadie por la única razón de tener un cuerpo bonito, aunque me lo pensaría.
Mucho menos sería yo, ni nadie de mi familia, amigos o conocidos.
El género no me es importante.
Sería alguien soltero y sin un número excesivo de amistades, sin hipotecas ni préstamos, con un trabajo discreto de sueldo medio o medio-alto.
Tendría una página social tirando a media o baja, algo interesante, un perro o gato pequeño quizá.
Alguien sin problemas de salud. Ni mental ni física.
Mi trabajo ideal: docente, novelista, filósofo, psicólogo, psiquiatra o algo parecido o encaminado.
Con horarios establecidos, alguna cita, tiempo libre. Pero sin sorpresas.
Un par de ahorros, sin vacaciones extravagantes.
Sin fiestas, amigos fieles de toda la vida.
Lejos de familias.
Soy una persona sencilla, asocial, sin grandes posiciones para la vida, no espero mucho ni esperan mucho de mi, aunque en el pasado lo hubieran hecho.
La verdad, defiendo la humildad, ser grande y famoso no es lo mío, pero tampoco alguien viejo y aburrido. La mayoría de la gente hubiese elegido todo lo contrario, ricos y famosos, quizá alguien en particular.
Yo soy una persona afectada por traumas que busca algo estable, algo sencillo sin alteraciones. No hay explicación exacta.
Sé, en cambio, que mi educación fue nefasta desde un principio, no me avergüenzo por que sé que no es culpa mía, solo que no fue lo peor que puede haber, aunque si mucho peor de lo deseado.
Si pudiese pedir un deseo, creo que pediría una casa pequeña, dividida en dos pisos, con un árbol en un pequeño jardín de atrás, a lo mejor con un columpio de cuerda y madera; con un lujo medio, llena de libros, espejos y luz natural. Pero en soledad y sin noticias de mi familia.
Como se puede ver, odio muchas cosas, me odio incluso a mi con toda mi alma, ni siquiera tengo un estilo propio. Es decir, unos son emo, otros soft, otros... ¿Me seguís, no? Yo soy la típica persona que si no cambia eso tres veces al mes es por que lo hace con más frecuencia. Esa persona que viste de negro, se maquilla de rosa, con zapatos azul chillón, pelo castaño natural lleno de horquillas moteadas, un jersey de super héroes, ojos enfadados, sonrisa dulce, sin pendientes y con cadenas que mezclan unicornios, calaveras y un Super Mario. Si; literalmente soy así.
Mi personalidad tampoco concuerda ni entre ella ni entre mi aspecto, grito y hablo mucho, pero huyo de la gente y lloro a menudo, no me gusta la fiesta, pero tampoco estar en casa, no me gusta estudiar aunque no suspenda, sonrío pero son cortante, fría, odiosa y solitaria unos días si y otros no.
Nunca estarías con una persona como yo, que no insulta, a la que le insultan, que se odia, pero tiene comportamientos casi bipolares y le dan venadas; una persona sumamente dañada mentalmente.
Entonces no entiendo como podría decidir quien ser si ni siquiera puedo decidir que soy ni como estoy.
Pero aun así hay gente que me aguanta, que por que estuvo conmigo en el pasado cree conocerme, que por que no me entiende me odia, que me sigue pero en distancias, aun así hay amigos, conocidos... Gente que está ahí y con la que puedo contar tanto como con mi familia, o incluso más. Ósea, nada.
¿Y ahora qué? ¿Me duermo a la espera de que el futuro y las ideas lleguen volando hasta mí? ¿Lloro a ver si la piedad surge y no me echan a los leones antes siquiera de adquirir la mayoría de edad?
No sé... ni siquiera sé si la gente lee, ni siquiera sé si el lector lo hace de manera voluntaria... Ni siquiera sé si el profesor de lengua sabe que existo y todo esto es a lo que llamo vida. La vida es más acertadamente mi desastre. Tirando de borradores que creo en las pocas horas de la existencia en las que no me veo en un agujero tan negro como el centro de mi iris.
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