el amor es peor que el bulling

Si alguna vez dije que el bulling era lo peor, mentía. No hay nada que duela y confunda más que el amor. Nada.
Es como sentir un revoltijo que te va a hacer vomitar en cualquier momento.
Como sabréis, de lo que más odio tengo una lista que poco a poco os vais leyendo. Apuntad amor, por favor, ya que he sentido repugnancia.
En las pocas ocasiones que he sentido amor, o casi, me ha disgustado más que una buena patada en el estómago, cosa que experimenté con más frecuencia, no solo por el acoso, sino por que a pesar de tener una apariencia muy tranquila y dulce, no te llega una libreta para apuntar todos los enfrentamientos físicos que he tenido en mi vida. Con los dedos de las manos y de los pies puedes contar los que gané.
Actualmente existe un conflicto en mi. Sé que pase lo que pase, cagándola como siempre, conseguiré que dure poco...
Os explico. Tema adolescente, prometo acabar rápido, a mi tampoco me agradan estos temas.

Lado 1: El tímido de la serie, apartado y cariñoso
Lado 2: El malo de la serie, lleno de inquietudes, molesto, guapo, interesante.
Lado 3: La mala de la serie, controladora y caliente.
Lado 4: El marginado de la serie, triste, profundo, desaparecido

Ya esta. No names.
Os daré la respuesta: seguramente no me quede con nada, es decir... la gente no me gusta, soy como asexual sin llegara a serlo y paso de todo lo que tenga que ver con la sociedad, el cariño y el control. Así que seré como mucho la amiga y cuando me aburra, adiós.
¿Que qué significa eso? Os lo explicaré también.
Lo cierto es que la vida si es un ciclo, no acaba, no existe un final satisfactorio, por que nadie es suficiente para nadie, ni para si mismo. Todos luchan por demostrar quizás que son importantes, imprescindibles de alguna manera, para mi repulsiva, puesto que una vez muerto pocos se acuerdan de ti y por poco tiempo. A nadie le importas, ni siquiera lo suficiente para lo mínimo que esperas. Como tu y como yo, y como ese amigo o amiga que crees que nunca te va a fallar y lo hará, hay una población entera. Eres, soy, son, nada.
Las "gracias" por un período de tiempo corto, todos usamos  a alguien un rato y ya. Como un niño sus juguetes. Solo que yo no soy la que corta, si no con la que juegan. Soy prescindible. Hago un ruido infernal y no tenemos paciencia para escucharlo. Y nadie se para a pensarlo...
A la gente nada le importa, a mi entonces tampoco.
No estoy dispuesta a trabajar por lo que otros han ido apartando de su vida.
No estoy dispuesta a recoger nada más que lo que, aunque basura, tenga valor para mi. Así que desechos putrefactos de la sociedad, la puerta al infierno es girando a la derecha. Yo solo quiero ayudar a los que estén dispuestos a ser ayudados.
Y solo si a cambio puedo ser ayudada, por que no estoy en condiciones de regalar nada. 

Comentarios